Desde hace varios meses venimos viendo en locales de hostelería, establecimientos comerciales y las propias administraciones de lotería décimos que entran por los ojos cargándonos de esperanzas e ilusiones, las mismas que nos envuelven al comprarlos pensando: “este va a ser el número del Gordo de Navidad”. Ayer fueron muchos los españoles que se fueron a dormir viendo sus sueños cumplidos y otros, y más en estos dos últimos años de pandemia, que repiten eso de: “lo importante es tener salud”. En Huércal de Almería se han descorchado muchas botellas para brindar por un quinto premio.

El Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad ha dejado casi dos millones de euros en el municipio. El número 34345 ha sido agraciado con el séptimo de los ocho quintos premios del sorteo dotado con 60.000 euros a la serie, 6.000 euros al décimo, vendido en la administración número 1 en la Carretera de Huércal número 218. “Es una alegría inmensa haber podido dar este premio y más con toda la crisis que hay. Está muy repartido y me hace mucha ilusión”, explicaba Catalina Guerrero Soler, gerente de la administración, quien no podía ocultar su alegría.

Y es que ha vendido casi 30 series del 34.345, un número que al repetir dos veces el 34 puede ser seña de suerte para algunos y de despiste para el premio para otros, “pero los acabados en cinco se venden todos, tanto el 5 como el 7; son los que más se venden y luego los que están entre el veintitantos, treintitantos … se venden mejor que los muy bajos o los muy altos, con lo cual ha tenido buena venta”, matizaba.

Aunque a lo largo de la mañana ha estado, como todos los loteros, lista en mano con los premios, cuando salió este séptimo quinto premio del sorteo se encontraba atendiendo a un cliente y no supo la suerte que había repartido. Fue a través de un medio de comunicación, “que me ha llamado y, al decirme el número, sabía a quién se lo había vendido. Al bar de la Pensión Torrecárdenas”, relata, apostillando además que “al ser en un bar, la venta es décimo a décimo, uno por cliente, aunque haya quien quizás se haya llevado varios. Ha estado muy repartido el premio”.

Aunque el grueso del premio se lo han llevado clientes del bar en Almería capital, algunos décimos también han llegado a los hogares de algunos huercalenses.  “Recibí 30 series del número, 273 se las llevó el bar y el lunes vinieron a devolverme algunos porque ya no necesitaban. Yo he devuelto 27 números”, explica.

Las últimas ventas del número fueron horas antes del inicio del sorteo. “A ultimísima hora de martes, cuando no quedaba ningún décimo en ventanilla, saqué dos billetes y uno fue ese. Se vendieron tres décimos nada más de ese billete, lo demás lo devolví, que son los siete décimos sueltos que he devuelto, pero los tres últimos clientes que pasaron por la administración ayer se llevaron este número”.

Los tres últimos décimos de este número agraciado los vendía horas antes del inicio del sorteo.

Ha confesado que no es la primera vez que reparte un premio de Lotería de Navidad. “Di un quinto premio en el año 2015, pero poquita cantidad”, recuerda. Pero también ha de sumar premios de sorteos ordinarios. Alguno bien suculento. “De la lotería del jueves he dado dos veces el primer premio. Uno cuando había serie y fracción, que a una señora le tocó un millón doscientos mil euros. Y luego quitaron la serie y la fracción y di también un primer premio, pero ya de 30.000 euros nada más”. Pero, sin duda, su mayor ilusión es dar el primer premio de la lotería de Navidad. “Tiene más aliciente, podría dar un euromillón, que hay premios de hasta 130 millones de euros, pero un Gordo de Navidad estaría más repartido. La ilusión de cualquier administración de lotería es dar el primer premio de Navidad, más que de cualquier otro sorteo”, afirma.

Catalina lleva al frente de la administración huercalense desde el 14 de diciembre de 1998, aunque muchos años antes ya se dedicaba a repartir esperanzas e ilusiones. Su madre abrió una administración de lotería en 1984 en Antas, y 14 años después, tras concursar a la plaza logra su administración.

“Son tantos años que como con cualquier trabajo, lo mecanizas, pero sin perder la ilusión de pensar: de decir mañana puede ser cuando lo de”, afirma.

A lo largo del día eran varios los afortunados que se acercaban hasta la administración, felices, por haber ganado este pellizquito que ayudará a tapar más de un agujero. Ella no se quedó con ninguno de los décimos, “estamos vendiendo 400 números distintos, es imposible, cierro el chiringuito”, cuenta entre risas, pero confiesa que sí tiene, como todos, pálpito con algún número: “Con dos números que son los más antiguos, uno que acaba en 15 y otro en 20, esos son a los que más cariño le tengo yo y los llevo todos los años”.

Aunque siempre se ha comenzado a pagar los premios de la lotería el día después del Sorteo Extraordinario de Navidad, el 23 de diciembre, “ya desde el año pasado se puede cobrar desde el mismo 22 de diciembre, pero mientras cierran y demás, hasta las seis y media o siete de la tarde no se puede”, afirma. A primera hora de la tarde ya eran muchas, decenas de personas, las que esperaban ilusionadas a cobrar su premio de la lotería, y es que, poco o mucho, la ilusión es inmensa.

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